Fortaleza medieval de Muro de Roda, valle de La Fueva


"Las montañas más altas temen a los que andan despacio"

"Mas vale perder el tiempo con los amigos... que perder amigos con el tiempo...Por este dulce motivo, pierdo el tiempo contigo... porque NO quiero perderte con el tiempo, amigo"

Regresad vivos, regresad como amigos, llegad a la cumbre. Por ese orden (Roger Baxter-Jones).

miércoles, 14 de julio de 2010

Cresta del Sabre, 3.136 m.

Miércoles, 14 de Julio de 2010
Es agradable recibir un mensaje casi precipitado, para hacer una nueva salida a la montaña.
Irene me pedía dónde podíamos ir, le propuse tres rutas y eligió la mas dura.
Le advertí que subiría hasta donde me lo permitan las fuerzas, pues todavía no puedo decir que esté a tope. Quedamos así, madrugamos y Plan para Plan.
La cresta del Sabre se inicia desde Viadós, a 1.740 m. tomando una senda al Norte y ascendiendo primero por el bosque y saliendo a unos prados, donde se sube sin descanso.
La mañana amaneció limpia, bueno unas nubes altas de adorno.


Los picos de Culfreda asoman, el CMM los subirá este finde.




Ya vemos el Bachimala, con la cresta del Sabre a la derecha.



Cerca del collado de la Señal de Viadós



Desde el collado ascendemos por esta loma, que luego se estrecha.



Los Eristes emergen muy bellos.





Vistas atrás.





La cresta de repente se cierra con un gran muro de roca.





Lo ascendemos sin problemas, pero con atención.










Y mucho antes de lo esperado alcanzamos la cresta cimera. El viento sopla a ráfagas muy fuertes, falta muy poco pero asustan los golpes de aire y decidimos continuar sin mochilas.
Unos metros por la cresta y nos damos la vuelta, a 3.100 m.
Un golpe de aire nos podría tirar al vacío, además se puso niebla.




Foto de ante-cima.




Descendemos con mayores precauciones, pero sin apuros.








Y en este punto, bajado el "muro", viramos a la derecha para bajar por la pedrera. Antes hicimos un largo descanso para comer a resguardo del viento.




El Posets, grandioso.





Y las Bordas de Viadós, bucólico ¿no?







Resumiendo fue un buen día, no pisamos cima pero lo importante no es hacer pico sino disfrutar del día, quizá si hubieramos subido más hubieramos pasado un mal rato.
De regreso tuvimos tiempo de comer en el Camping de Viados, visitar el puente de los Pecadores de San Juan de Plan, y bañarnos en el Cinca en unas pozas.

jueves, 8 de julio de 2010

Peña de Amán, (Salto de Roldán)

8 de Julio de 2010
La peña de Amán es un estupendo mirador de la Hoya de Huesca, si bien en esta ocasión se convirtió en un entrenamiento fácil y una oportunidad de regresar a la montaña con Marta.

No abundan lugares tan espectaculares para andar en las proximidades, éste es uno de los mejores aunque hubo que madrugar porque se nos presentaban las mayores temperaturas de todo el verano, con 41 grados a la sombra.


A nuestra llegada a San Julian de Banzo, recorrido el camino que lleva al punto donde deberemos colgarnos las mochilas, nos recibió un alegre grupo de rabosas.

No sería el unico encuentro con la fauna, pues más avanzada la senda nos sorprendieron un buen grupo de jabalíes con sus crías, los alegres "rayones".


Este es el tremendo paisaje que nos da la bienvenida.







Como podemos comprobar, el prepirineo no es un secarral. Otra cosa es que en verano, el sol se hace insoportable.






Llegamos a la Peña de amán y ascendemos sus clavijas sin dificultad, y vaya vistas mas bonitas.







Esta es la Peña San Miguel, enfrente de nuestros ojos, pero separados de un abismo.

Los buitres calientan sus alas al Sol. ¿Hace falta?







Para hacernos la foto hubo que soportar una enorme nube de mosquitos.




Marta destrepando las clavijas.







Este es un corral más que curioso.





Y la despedida, bellísimo el Salto de Roldán.



Para acabar, un baño en la fresquísima agua del Alcanadre, en Bierge




miércoles, 7 de julio de 2010

Escuain - Río Yaga

Sábado, 3 de Julio de 2010
Este sábado, aprovechando un viaje, tuve la ocasión de hacer una excursión por el valle de Escuain. Era mi primera salida desde primeros de mayo, a causa de una inoportunísima lesión.
Como el pirineo tiene tan amplias posibilidades, decidí ponerme a prueba haciendo una pequeña andada sin apenas dificultad con la compañía de Cristina.
El valle de Escuain es muy, muy verde, se accede desde la localidad de Escalona, nada mas tomar la carretera del valle de Añisclo hay un desvio a la derecha que nos lleva a Puértolas, pasada esta pequeña y encantadora localidad vemos una bifurcacion en la que viramos a la derecha.
El paisaje a partir de aquí es salvaje, vemos un ¿Águila Calzada?
Si alguien sabe más que yo, que me diga que especie es.



Recorremos una carretera estrecha pero en buen estado, bajo la frondosidad de los bosques, casi sin ver el Sol lo cual se agradece por lo caluroso del día.
Si llegamos a Escuain, dejamos el coche en las proximidades del pueblo en ruinas, solo hay una casa habitada.
Retocediendo por la carretera hasta pasar un barranco (unos 1000 m.) pronto veremos la senda que desciende al río Yaga, GR15, el sendero es cómodo y desciende sin parar hasta el cauce. Son unos 30 minutos, fácil y sin complicaciones.






Al llegar al Río Yaga encontramos una preciosa cascada, sale en muchos libros pero nada como contemplarla con nuestros ojos. ¡Es impresionante y muy bella!



Como es fin de semana se oyen algunos barranquistas, la verdad es que arman algo de bulla pero no me extraña, ya que es una gozada de descenso.



Los franceses hacen incluso piruetas.





De verlos no puedes evitar darte un baño, está fresca pero no en exceso.







Cris espera a ver si me canso del agua, y de mi particular "colección de ríos".





El valle es muy abrupto y de gran valor paisajístico y natural.













Volvemos a Escuain despacio por la pendiente, y aprovecho a hacer fotos de flores, aunque es infinita la variedad.
















En total hicimos unos 300 m. de desnivel.

Bueno, pues un gran día que rematamos volviendo por la zona al día siguiente y nos bañamos en el río Cinca, algo caudaloso de las tormentas de esta noche.
Espero seguir mejorando y poder pronto recorrer más valles y cimas.




miércoles, 2 de junio de 2010

Picos del Infierno. 27 de Julio de 2007

Esta semana el Club Litera tiene programada la actividad de los Picos del Infierno.
En el verano del 2007 tuve la oportunidad de ascender a estos bellísimos picos,
fue un día genial que preparé con todo detalle; nada que ver ni en recorrido ni en cuanto al paisaje es comparar primeros de Junio con finales de Julio, no obstante para dar ánimos
el nombre de estos picos engaña un poco, puesto que vamos a descubrir uno de los rincones más bellos del Pirineo.
Decidí ascender un fin de semana puesto que no contaba con compañía, así que mejor hacer noche en el Refugio Casa de Piedra, junto al Balneario de Panticosa. Allí siempre habría alguien que subiese al estas cimas u a otras, mejor no subir solo, aunque esperaba encontrarme muchísima más gente por el buen tiempo y ser fin de semana de Julio.
En la Casa de Piedra solo 5 personas pasaban la noche, además de los guardas.
Supongo que las obras del Balneario han espantado a los montañeros, puesto que a la entrada estaba el parking cerrado y sólo dejaban pasar...uffff, a quienes tuvieran reserva en hoteles o en el Refugio.
A día de hoy, con las empresas gestoras en "quiebra teórica", no hay limitación para la entrada.


En el refugio fue fácil encontrar amistad:
eramos pocos así que no había nadie mas con quien hablar.
Un grupo saldrían hacia otros picos, pero un vasco llamado Javier se apuntó conmigo, así que nos levantamos a las 6, desayunamos y a las 7 estábamos andando.
La primera dificultad, encotrar el camino entre tantas obras...
Partimos hacia el Oeste, entre el bosque, por una clarísima senda que describe lazadas, se suda un poco hasta llegar a un prado amplio. Es la Mallata Baja.
La senda sigue de frente, es el punto donde más gente se confunde. Hay que tomar un sendero en medio del prado que vira al Norte, a la derecha, parece que se va del camino, dirigiéndose a un bosquecillo. Os dejo el "dibujo" para que no haya error.

Pasado el bosquecillo, de nuevo el sendero toma un brusco giro a la izquierda, la senda cruza de nuevo un prado y va ascendiendo, cada vez se suda más, y el amanecer nos impone viendo tantos murallones de roca.
Llegamos a un "rellano" llamado "Mallata Alta", en el cual tenemos dos caminos a seguir:
por una canal en el centro, o bien por la ladera herbosa de la derecha, que sigue por la roca a una repisa superior a nuestra derecha.
En invernal puede ser interesante dar un gran rodeo a la izquierda, si la nieve en la canal está en mal estado.




Nosotros tomamos la vía más directa, la canal central que aquí se ve muy bien. En lo alto de la misma, los mojones nos dirigen a la izquierda para ascender al Garmo Negro, pero nosotros dejamos esta ruta para seguir al Norte hacia el collado de Pondiellos, enfrente de la canal, por lo que iremos bordeando unas murallas rocosas de nuestra derecha (Linea continua)



Este es el collado de Pondiellos, incluso en estas fechas estaba la nieve helada. Aconsejable llevar crampones pues es fácil complicarse la vida, la pendiente es fuerte y un resbalón nos daría un disgusto si vamos a parar a los pedruscos.




Collado: las vistas a los Picos del Infierno son demoledoras. El guarda del refugio me indicó claramente la ruta a seguir, pues llevaba una foto como esta hecha desde el Garmo Negro, el pico que está a mi espalda.



Ésta esla ruta, mas o menos.
En invernal se sube mejor por la canal de nieve, según el guarda.





Los ibones mas bellos del Pirineo, ¿no? o casi. Sus aguas son cristalinas.




Mi amigo Javier trepando hacia los Picos. Es una ascensión mucho mas sencilla de lo que imaginaba. Casi un sendero, cómoda subida y en 20 minutos en el primer tresmil del día, a nuestra derecha.





Desde el Infierno Oriental (3.079 m.) se divisa una panorámica muy espectacular, con la arista de los Infiernos delante y su áspera marmolera.




Volvemos atrás al collado, para ascender al segundo pico,
el Infierno Central, 3.083 m. Delante nuestro vemos lo que nos queda...





El fondo es "de fotografía", con el Garmo Negro y los ibones.



Y llegamos al último pico, despues de pasar la arista con cuidado.
Infierno Occidental, 3.075 m.




Desde esta última cima, al Norte,
descubrimos el ibón de Tebarray negro y con forma de volcán.





De nuevo el Garmo Negro. Volvemos por donde hemos subido.








Por cierto, en el regreso es mejor no bajar por la canal central que antes he explicado de la Mallata Alta,
pues los destrepes son un poco incómodos, si es verano mejor viramos a la izquierda (en descenso) por el sendero y aunque con un pequeño rodeo es más agradable.

Y de regreso, el Balneario de Panticosa, aún sin acabar. Lo único feo del día.



Les deseo mucha suerte a los amigos de Club Litera y que nos bajen unas fotos bién chulas.