Fortaleza medieval de Muro de Roda, valle de La Fueva


"Las montañas más altas temen a los que andan despacio"

"Mas vale perder el tiempo con los amigos... que perder amigos con el tiempo...Por este dulce motivo, pierdo el tiempo contigo... porque NO quiero perderte con el tiempo, amigo"

Regresad vivos, regresad como amigos, llegad a la cumbre. Por ese orden (Roger Baxter-Jones).

domingo, 25 de julio de 2010

Cotiella, 2.912 m.

Cotiella, 2.912 m. 25 de Julio de 2010
Una decisión de ultimísima hora, nos decidió a ir a uno de los picos más emblemáticos del Pirineo.
Esta cima se ve desde cualquier punto, es pico grandioso, altivo, largo, duro y poderoso.
Pero eso sólo lo descubres al intentar abusar de su encantadora belleza, cuando quieres poseerlo, cuando te dejas llevar por los prados de su base creyendo que ya es tuyo.
Nada de eso. El Cotiella es difícil, es esquivo, se hace de rogar y exige siempre algo a cambio: sacrificio, persistencia, y sobre todo entrega.
Así pues, si te seduce, prepárate. Como si fuera un tresmil de los grandes. Y conquístalo. Ya es tuyo.
Esta es la bienvenida del Cotiella por el Collado de Santa Isabel. Un hermoso paisaje que enamora, bosques, prados y tras nosotros el Pico de Punta Llerga.


Empezamos a subir y nos metemos encajonados entre dos moles de roca. Para ascender deberemos pasar el denominado "gradiello", en ligeras trepadas.









Una vez superado este paso, nos encontramos con un amplísimo valle, poderosamente vigilado a la izquierda por el "Movisón Gran", de 2.593 m. de altitud.



Enseguida adivinamos que esto fue un fondo marino, además riquísimo en biodiversidad.



Las simas son muy abundantes en el macizo, aunque más en la cara Este.



Y los fósiles

Una buena travesía nos lleva a cruzar el valle en descenso, luego retomamos la ladera final del Cotiella y el esfuerzo es muy alto. Roca, pedreras... para tener estas vistas.



















Ya bajando, vemos a nuestra derecha la cima conseguida.




Alguna flor de nieve.

Y el Cotiella, en todo su esplendor. Recorrimos todo este valle y se sube por el collado de la derecha, después de atravesar unas barreras rocosas. Nosotros no llegamos hasta el collado mismo, antes nos desviamos para subir (y bajar) directamente al pico, aunque es más exigente.



De bajada, vemos el Monte Perdido al fondo y el Valle de Escuain. A nuestros pies inicia el descenso por el "Gradiello".




Vemos el erizón en flor volviendo el suelo amarillo haciendo contraste con el verde bosque. Algunas manadas de sarrios escapan ante nuestra presencia.






Y la foto final, subimos por entre esas dos moles de roca.
Vaya dia más bonito y montañero. Eso sí, hay que aprovisionar agua, pues no la hay en todo el camino y es muy largo, unas 9 horas.




miércoles, 14 de julio de 2010

Cresta del Sabre, 3.136 m.

Miércoles, 14 de Julio de 2010
Es agradable recibir un mensaje casi precipitado, para hacer una nueva salida a la montaña.
Irene me pedía dónde podíamos ir, le propuse tres rutas y eligió la mas dura.
Le advertí que subiría hasta donde me lo permitan las fuerzas, pues todavía no puedo decir que esté a tope. Quedamos así, madrugamos y Plan para Plan.
La cresta del Sabre se inicia desde Viadós, a 1.740 m. tomando una senda al Norte y ascendiendo primero por el bosque y saliendo a unos prados, donde se sube sin descanso.
La mañana amaneció limpia, bueno unas nubes altas de adorno.


Los picos de Culfreda asoman, el CMM los subirá este finde.




Ya vemos el Bachimala, con la cresta del Sabre a la derecha.



Cerca del collado de la Señal de Viadós



Desde el collado ascendemos por esta loma, que luego se estrecha.



Los Eristes emergen muy bellos.





Vistas atrás.





La cresta de repente se cierra con un gran muro de roca.





Lo ascendemos sin problemas, pero con atención.










Y mucho antes de lo esperado alcanzamos la cresta cimera. El viento sopla a ráfagas muy fuertes, falta muy poco pero asustan los golpes de aire y decidimos continuar sin mochilas.
Unos metros por la cresta y nos damos la vuelta, a 3.100 m.
Un golpe de aire nos podría tirar al vacío, además se puso niebla.




Foto de ante-cima.




Descendemos con mayores precauciones, pero sin apuros.








Y en este punto, bajado el "muro", viramos a la derecha para bajar por la pedrera. Antes hicimos un largo descanso para comer a resguardo del viento.




El Posets, grandioso.





Y las Bordas de Viadós, bucólico ¿no?







Resumiendo fue un buen día, no pisamos cima pero lo importante no es hacer pico sino disfrutar del día, quizá si hubieramos subido más hubieramos pasado un mal rato.
De regreso tuvimos tiempo de comer en el Camping de Viados, visitar el puente de los Pecadores de San Juan de Plan, y bañarnos en el Cinca en unas pozas.

jueves, 8 de julio de 2010

Peña de Amán, (Salto de Roldán)

8 de Julio de 2010
La peña de Amán es un estupendo mirador de la Hoya de Huesca, si bien en esta ocasión se convirtió en un entrenamiento fácil y una oportunidad de regresar a la montaña con Marta.

No abundan lugares tan espectaculares para andar en las proximidades, éste es uno de los mejores aunque hubo que madrugar porque se nos presentaban las mayores temperaturas de todo el verano, con 41 grados a la sombra.


A nuestra llegada a San Julian de Banzo, recorrido el camino que lleva al punto donde deberemos colgarnos las mochilas, nos recibió un alegre grupo de rabosas.

No sería el unico encuentro con la fauna, pues más avanzada la senda nos sorprendieron un buen grupo de jabalíes con sus crías, los alegres "rayones".


Este es el tremendo paisaje que nos da la bienvenida.







Como podemos comprobar, el prepirineo no es un secarral. Otra cosa es que en verano, el sol se hace insoportable.






Llegamos a la Peña de amán y ascendemos sus clavijas sin dificultad, y vaya vistas mas bonitas.







Esta es la Peña San Miguel, enfrente de nuestros ojos, pero separados de un abismo.

Los buitres calientan sus alas al Sol. ¿Hace falta?







Para hacernos la foto hubo que soportar una enorme nube de mosquitos.




Marta destrepando las clavijas.







Este es un corral más que curioso.





Y la despedida, bellísimo el Salto de Roldán.



Para acabar, un baño en la fresquísima agua del Alcanadre, en Bierge




miércoles, 7 de julio de 2010

Escuain - Río Yaga

Sábado, 3 de Julio de 2010
Este sábado, aprovechando un viaje, tuve la ocasión de hacer una excursión por el valle de Escuain. Era mi primera salida desde primeros de mayo, a causa de una inoportunísima lesión.
Como el pirineo tiene tan amplias posibilidades, decidí ponerme a prueba haciendo una pequeña andada sin apenas dificultad con la compañía de Cristina.
El valle de Escuain es muy, muy verde, se accede desde la localidad de Escalona, nada mas tomar la carretera del valle de Añisclo hay un desvio a la derecha que nos lleva a Puértolas, pasada esta pequeña y encantadora localidad vemos una bifurcacion en la que viramos a la derecha.
El paisaje a partir de aquí es salvaje, vemos un ¿Águila Calzada?
Si alguien sabe más que yo, que me diga que especie es.



Recorremos una carretera estrecha pero en buen estado, bajo la frondosidad de los bosques, casi sin ver el Sol lo cual se agradece por lo caluroso del día.
Si llegamos a Escuain, dejamos el coche en las proximidades del pueblo en ruinas, solo hay una casa habitada.
Retocediendo por la carretera hasta pasar un barranco (unos 1000 m.) pronto veremos la senda que desciende al río Yaga, GR15, el sendero es cómodo y desciende sin parar hasta el cauce. Son unos 30 minutos, fácil y sin complicaciones.






Al llegar al Río Yaga encontramos una preciosa cascada, sale en muchos libros pero nada como contemplarla con nuestros ojos. ¡Es impresionante y muy bella!



Como es fin de semana se oyen algunos barranquistas, la verdad es que arman algo de bulla pero no me extraña, ya que es una gozada de descenso.



Los franceses hacen incluso piruetas.





De verlos no puedes evitar darte un baño, está fresca pero no en exceso.







Cris espera a ver si me canso del agua, y de mi particular "colección de ríos".





El valle es muy abrupto y de gran valor paisajístico y natural.













Volvemos a Escuain despacio por la pendiente, y aprovecho a hacer fotos de flores, aunque es infinita la variedad.
















En total hicimos unos 300 m. de desnivel.

Bueno, pues un gran día que rematamos volviendo por la zona al día siguiente y nos bañamos en el río Cinca, algo caudaloso de las tormentas de esta noche.
Espero seguir mejorando y poder pronto recorrer más valles y cimas.